Labels

Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta SECTAS Y HEREJIAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SECTAS Y HEREJIAS. Mostrar todas las entradas

6/10/11

LOS MORMONES Y JOSÉ SMITH


                                                   José Smith recibiendo un falso evangelio de un falso angel de luz

En la imagen el falso profeta José Smith recibiendo la visita de unos seres luminosos que le revelaron un nuevo "evangelio" en el "Libro de Mormón" (imagen mormona)

"Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema" (Gálatas 1:8-9) 
"Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras" (2ª Corintios 11:14-15)
Los mormones y Joseph Smith 
La influencia de la masonería (I)

El peso de la masonería en el reverdecer del ocultismo del siglo XIX fue, como vimos en las entregas anteriores, ciertamente extraordinario, hasta el punto de que no puede entenderse su historia sin hacer referencia a él. Ya hemos indicado como uno de sus componentes esenciales – y de sus atractivos – era la pretensión de poseer un conocimiento secreto, una gnosis, que sólo se comunicaba a los iniciados. Esta circunstancia - absolutamente esencial en la historia de la masonería y, sin embargo, tantas veces omitida - explica, por ejemplo, el considerable papel representado por la masonería en la configuración de algunas de las sectas surgidas durante el siglo XIX. En las siguientes entregas, nos ocuparemos del papel de la masonería en la fundación del mormonismo, de los adventistas, de la Ciencia cristiana y de los testigos de Jehová.

De entre las sectas contemporáneas, la más importante, con diferencia, es la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, más conocidos popularmente como los mormones. En la actualidad, los mormones cuentan con no menos de diez millones de miembros en todo el mundo y un peso social, político y económico que supera con mucho el de ese número . Todo eso es más o menos conocido, lo que ya resulta mucho menos sabido es que Joseph Smith Jr. era masón y que la masonería desempeñó un papel muy considerable en el nacimiento y establecimiento de la secta.

Resulta obligado decir que nada puede alcanzar la categoría de comprensible en relación con la historia y la teología de los mormones – a la que Ferguson denominó la religión sintética de Utah – sin hacer referencia a la persona de su fundador y profeta Joseph Smith .

Nacido el 23 de diciembre de 1805, cuando Estados Unidos era una jovencísima nación recién emancipada de Gran Bretaña, Smith nació en un entorno doméstico peculiar. Los vecinos de Smith consideraban a la familia de éste como “analfabeta, bebedora de whiskey, holgazana e irreligiosa” (1). La madre de Smith, Lucy Mak, practicaba la hechicería y alimentaba la pretensión – por lo visto no del todo desprovista de fines crematísticos – de tener visiones.

El padre, Joseph, más conocido como Joe, contaba con una cierta popularidad que emanaba de que su ocupación consistía en buscar tesoros en favor de aquellos que le pagaban con esa finalidad. Está documentado que el joven Joseph Smith acompañaba con frecuencia a su padre en estas expediciones a mitad de camino entre el fraude y lo oculto, y desde edad muy temprana se dedicó a la práctica de la adivinación y de decir la fortuna mediante el uso de piedras, una práctica específicamente prohibida por la Biblia (2). Sin embargo, de manera aún más interesante, la familia de Joseph Smith estaba estrechamente vinculada con la masonería.

El padre, Joseph Smith Sr. había sido iniciado en el grado de maestro masón el 7 de mayo de 1818 en la logia de Ontario n. 23 de Canandaigua, Nueva York. Uno de los hijos mayores, Hyrum Smith, era miembro de la logia Mount Moriah n. 112 de Palmyra, Nueva York.

Las fechas resultan interesantes porque en 1820, según el relato de los mormones, Dios se le apareció a Joseph Smith en un episodio que explica el surgimiento de la secta .

La importancia de esta experiencia es de trascendencia capital para la teología mormona. El dirigente y apóstol de la secta, David O. McKay ha señalado claramente que “La aparición del Padre y del Hijo a Joseph Smith es el fundamento de esta iglesia” (3). En realidad, con ello no hace sino repetir lo que antes han dicho otros apóstoles mormones: si la visión es falsa, todo el edificio del mormonismo se debería derrumbar como un castillo de naipes.

Tal y como lo expresó el apóstol mormón John A. Widtsoe: “Sobre su realidad (la de la visión) descansa la verdad y el valor de su (de Smith) obra posterior”(4). Desde luego, no es para menos. Si efectivamente Dios se le apareció a Joseph Smith dándole instrucciones concretas, sería estúpido negarle, al menos, un poco de atención. Si, por el contrario, la historia es falsa, Smith sería un farsante, un enfermo o algo peor.

El relato oficial es como sigue. En 1820, cuando Joseph Smith tenía sólo catorce años , se adentró, una hermosa mañana de inicios de la primavera, en el bosque. Al parecer había decidido orar para descubrir cual de “todas las sectas era la correcta”, una oración nada baladí teniendo en cuenta la vinculación de su padre con la masonería. Mientras, presuntamente, se hallaba en oración vio sobre él, en el aire, a dos personajes. Uno de ellos señaló al otro y exclamó: “Este es mi Hijo amado, escúchalo” . Después, uno de los dos personajes le dijo que todas las iglesias estaban equivocadas.

En el siguiente artículo analizaremos la revelación de J. Smith.

(1) Citado en B. Larson, Oc, p. 309.
(2) Las citas al respecto son claras. Por ejemplo, “No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos” (Levítico 19:26) o “ No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con el Señor cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones el Señor tu Dios echa estas naciones delante de ti. Perfecto serás delante de el Señor tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto el Señor tu Dios” (Deuteronomio 10, 8-14).
(3) D. O. McKay, Gospels Ideals. Salt Lake City. 1953, p. 85.
(4) John A Widtsoe, Joseph Smith-Seeker After Truth, SALT Lake City, 1951, pg. 19.

Mormones: la visión de Joseph Smith
La influencia de la masonería (II)

Vimos que en 1820, según el relato de los mormones, Dios se le apareció a Joseph Smith en un episodio que explica el surgimiento de la secta, siendo la importancia de esta experiencia es de trascendencia capital para la teología mormona. El dirigente y apóstol de la secta, David O. McKay ha señalado claramente que "La aparición del Padre y del Hijo a Joseph Smith es el fundamento de esta iglesia"(1). En realidad, con ello no hace sino repetir lo que antes han dicho otros apóstoles mormones: si la visión es falsa, todo el edificio del mormonismo se debería derrumbar como un castillo de naipes.

Como relatamos en el artículo anterior, el relato oficial es que en 1820, cuando Joseph Smith tenía sólo catorce años mientras, presuntamente, se hallaba en oración vio sobre él, en el aire, a dos personajes. Uno de ellos señaló al otro y exclamó: "Este es mi Hijo amado, escúchalo". Después, uno de los dos personajes le dijo que todas las iglesias estaban equivocadas.

Sería de esperar que esta visión de radical importancia hubiera sido registrada desde el principio entre los recuerdos y testimonios del futuro profeta. Lo cierto es que no fue así. Los mismos mormones se han visto obligados a reconocer que "el relato oficial de la primera visión de Joseph Smith y las visitas del ángel Moroni... fue publicado por primera vez en 1842"(2), es decir, 22 años después de acontecidos los hechos. Hasta qué punto este "retraso" resulta absurdo podemos verlo en el hecho de que la secta fue fundada oficialmente en 1830, el mismo año de publicación del Libro de Mormón. ¿A qué se debe que la piedra básica - la visión divina de Smith - sobre la que está edificada la secta de los mormones no fuera mencionada por el profeta sino veintidós años después de presuntamente acontecida?.

Diversas investigaciones parecen apuntar a una causa bien poco presentable: el mismo Joseph Smith no contó siempre la misma historia y ello se debe sencillamente a que la misma no era verdad. Jerald y Sandra Tanner (3) han dejado de manifiesto que en el interior de la secta circulaban, al menos, dos versiones diferentes de la visión divina de Smith si bien no salieron a la luz pública hasta que Paul Cheesman, un estudiante de la universidad Brigham Young, las publicó en 1965. Por si esto fuera poco, al año siguiente, James B. Allen, profesor asociado de Historia de la BYU, reveló otra versión más de la visión. Demasiados relatos discordantes para creer en una versión - hoy oficial - que, al parecer, desconocieron dirigentes mormones como Brigham Young y Oliver Cowdery (4).

El mismo Joseph Smith se destacó por ser el origen de este tremendo embrollo. A fin de cuentas, no relató siempre la misma historia . Así, el Messenger and Advocate de septiembre de 1834 y de febrero de 1835 publicó diversas versiones de la "primera visión" considerablemente diferentes de la oficial de 1842. Las diferencias son de bulto. En la versión ahora oficial, Joseph Smith tenía catorce años, buscaba saber qué secta era la verdadera y se le aparecieron el Padre y el Hijo. En las de 1834 y 1835, Joseph Smith tenía diecisiete años, lo que ansiaba saber es si existía un ser supremo y el que se le apareció fue un simple ángel. Para terminar de complicar las cosas el 29 de mayo de 1852 el Desert News publicaba unas declaraciones del profeta Smith en que afirmaba que la primera visión la tuvo a los catorce años y que fue de ángeles.

Esto fue corroborado posteriormente, por el apóstol mormón Orson Pratt (5) y por John Taylor, el tercer presidente de los mormones (6). Por desgracia para Smith, ni siquiera en la época en que coincidían casi todos en que quien se había aparecido era un ángel, llegaban a ponerse de acuerdo sobre la identidad del mismo. En la primera edición de la "Perla de gran precio" de 1851, pg. 41, se decía que el ángel era Nephi y la misma opinión sustentaba Lucy Mack, su madre. No obstante, después se denominó al ángel con el apelativo de Moroni. Finalmente, alguien debió de llegar a la conclusión de que una aparición del Padre y del Hijo siempre es mucho más atrayente que la de un simple enviado. Así esta tesis acabaría imponiéndose de manera oficial en la "Perla de gran precio", uno de los libros sagrados de los mormones (7) .

Como fundamento- según el profeta y apóstol MacKay - de la organización que afirmaba ser la única iglesia cristiana, la visión primera de Smith da la impresión de dejar mucho que desear. No coinciden - de acuerdo a las diferentes versiones - ni la edad de Smith, ni el motivo de su oración ni los personajes que se le aparecieron. Francamente, un profeta con una memoria tan dudosa sobre asunto de tanta importancia no consigue crear precisamente confianza en la manera en que transmite las revelaciones ni en la veracidad de las mismas. Para colmo, la última - por el momento - versión de la visión de Smith se contradice con sus propias enseñanzas de manera directa.

En 1832, Joseph Smith afirmó haber tenido una revelación de Dios según la cual nadie puede ver a Dios sin tener el sacerdocio. Según el propio SmitH él no tuvo ese sacerdocio hasta pasado 1830 (8) pero la visión de Dios fue, al menos, diez años antes. Como y por qué Dios hizo una excepción a Su revelación en relación a Smith constituye un misterio que - hasta la fecha - ningún adepto de la secta ha conseguido aclarar.

Como ha dejado de manifiesto Floyd C. Mc Elveen, ambas revelaciones no pueden ser verdad. O bien Smith vio a Dios en 1820 - y eso se contradice con la revelación sobre el sacerdocio de 1832 - o bien la revelación de 1832 es falsa y con ello queda a salvo la veracidad de la versión - hoy oficial- de la visión de 1820. Naturalmente cabe también la posibilidad de que ambas visiones no fueran sino una falacia.

(1) D. O. McKay, Gospels Ideals. Salt Lake City. 1953, p. 85.
(2) Improvement Era, julio de 1961, p. 490.
(3) Jerald y Sandra Tanner, The First ision Examines. Salt Lake City. 1969.La obra constituye un clásico en el estudio de las fuentes de la secta.
(4).C..Mc Elveen, The mormon illusion, Ventura, 1977 pp. 24-25.
(5) Vid: Messenger and Advocate, vol.I, pp. 78-79.
(6) Journal of Discourses, Salt Lake City. (1966) vol. 13, pp. 65-66.
(7) Pearl of Great Price, Salt Lake City, 1958, p.48 par.17.
(8) Bruce R. McConkie, doctrines of Salvation, SALT Lake City, 1954, vol. I, p. 4.

El "Libro del Mormón" 
La influencia de la masonería (III)

Aún más problemas plantea esa obra que Mark Twain denominó "cloroformo en forma de libro" y que nosotros conocemos como el Libro del Mormón. La historia oficial del mismo es digna de ser referida aunque sea brevemente. En la Perla de gran precio, uno de los libros sagrados de la secta, Joseph Smith narra una visión que tuvo en 1823. De acuerdo con este libro, en el curso de la misma se le apareció a Smith un ángel llamado Moroni que le señaló la misión que Dios le había encomendado. Smith tenía que encontrar unas placas de oro en las que había escrita una obra cuya traducción debía acometer. Junto a las placas, Smith encontraría unas gafas que le permitirían traducir las placas del egipcio reformado en que estaban escritas al inglés. Para colmo de maravillas, las mencionadas lentes fueron identificadas por el ángel con el Urim y el Tumim del Antiguo Testamento. La obra señalada por el ángel, presuntamente, era el Libro del Mormón.

No hace falta decir que para una vez que una revelación presuntamente divina no se produce por inspiración sino por traducción, hubiera resultado sumamente interesante poder examinar los textos y el artilugio destinado a facilitar su comprensión a los mortales. No ha sido posible. Según la tesis mormona, después de que Smith tradujo las 116 primeras páginas del Libro del Mormón, aquellas desaparecieron. ¿Y las gafas? Se las llevó el ángel.

Según los tres testigos del Libro del Mormón, David Whitmer, Oliver Cowdery y Martín Harris, el método de traducción de Smith era auténticamente peculiar. En primer lugar, Smith colocaba los lentes en un sombrero y después metía la cara en el mismo comenzando a continuación a traducir de las placas de oro... que prácticamente nunca estuvieron presentes. Dado el método utilizado, no es de extrañar que no hicieran ni falta.

No acaba aquí la cosa. Según ha dejado escrito David Whitmer (1), una vez que Smith se echaba a la cara el sombrero con las gafas, aparecía una especia de jeroglífico con la traducción inglesa debajo. Smith la leía entonces para que copiara Cowdery o cualquier otro y si quedaba escrito correctamente la frase desaparecía.

El método se presenta como un tanto alambicado, pero así es como fue presentado por Smith y sus adeptos más cercanos. La obra era una revelación de Dios de igual importancia - en la práctica más - que la Biblia. Por desgracia para Smith y su secta, la nueva revelación por escrito iba a levantar aún mayores dudas que el relato referente a su presunta visión divina. Joseph Smith afirmó que la obra fue escrita en torno al 384 al 421 A. de C. por Mormón, el padre de Moroni. Por ello, no deja de ser curioso que la obra reproduzca textualmente la versión de la Biblia del Rey Jaime que se imprimió... en 1611 A.D. El cómo un libro puede llevar millares de citas textuales de una obra que, supuestamente, se imprimió dos mil años después es otro de los grandes enigmas de la religión mormona, y el enigma se agranda cuando vemos que hasta las palabras en cursiva de la versión del Rey Jaime se reproducen así en el Libro del Mormón.

No menos curioso es el estilo gramatical de la obra . Supuestamente, "cada palabra y cada letra le fueron dadas (a Joseph Smith) por el don y el poder de Dios", pero eso no ha evitado que los mormones hayan realizado unos cuatro mil cambios de estilo - y no sólo de estilo - en la obra (2). Francamente, resulta curioso que las autoridades mormonas se hayan mostrado tan predispuestas a alterar con suma libertad una obra que - presuntamente - fue dada por Dios al profeta fundador de la secta. Quizá una explicación de este fenómeno resida en el hecho de que cuando Smith cita de la versión de King James o Rey Jaime (supuestamente escrita dos mil años después que el Libro de Mormón) su gramática es impecable, pero deja de serlo en el momento en que - al parecer - traducía del egipcio ayudado por las gafas que le dio el ángel. Desde luego, si Dios entregó la revelación a Smith de manera directa, lo hizo en momentos en que Su gramática no era muy sólida.

Estas y otras cuestiones - que, desde luego, no contribuyen lo más mínimo a afianzar la creencia de que Joseph Smith era un profeta de Dios - suelen ser dejadas de lado por los adeptos de la secta con una referencia rápida al testimonio, favorable al Libro de Mormón, de los testigos.

Efectivamente, en las páginas iniciales del Libro de Mormón se menciona el "Testimonio de los tres Testigos", a saber, Oliver Cowdery, David Whitmer y Martín Harris; así como el de los "Ocho testigos", es decir, Christian Whitmer, Jacob Whitmer, Irma Page, Joseph Smith, Sen; Hyrum Smith y Samuel H. Smith. Según los adeptos, el testimonio de estas personas en bloque no deja ninguna duda de que el Libro de Mormón fue una obra inspirada por Dios y revelada a Su profeta, Joseph Smith. Sin duda, muchos adeptos lo creen. El problema es que el mencionado testimonio no se sostiene ni siquiera parcialmente. Para empezar el grupo de los "tres testigos" jamás afirmó haber visto las placas de oro donde - supuestamente - se escribió el Libro de Mormón. Lo más que llegaron a afirmar fue que tuvieron una "visión" de las mismas, que las vieron "con el ojo de la fe" o cuando estaban envueltas o tapadas (3). Si alguien vio alguna vez - y resulta dudoso - aquellas placas fue sólo Joseph Smith.

(1) Estudios sobre el tema en A. Budvarson - Book of Mormon -, True or False?, Concord, 1959; M. W. Cowan-Mormón Claims Answered, ed. autor. 1975 y J. y S. Tanner- Mormonism, Shadow o Reality, Salt Lake City. 1975.
(2) Estudios sobre el tema en A. Budvarson - Book of Mormon -, True or False?, Concord, 1959; M. W. Cowan-Mormón Claims Answered, ed. autor. 1975 y J. y S. Tanner- Mormonism, Shadow o Reality, Salt Lake City. 1975.
(3) Cf: F.C. McElveen, Oc, p. 48 ss.

Las grandes deserciones mormonas 
La influencia de la masonería (IV)

Por desgracia, no termina en el Libro del Mormón en sí el cúmulo de problemas que presentan los mencionados testigos de Shmit. Veámoslos, aunque sea por encima. De los once testigos mencionados, todos se marcharon de la secta salvo los Smith, es decir, los de la familia del profeta e incluso de éstos, un par de los hijos de Smith dejaron la secta para afiliarse a la iglesia reorganizada de los Santos de los Últimos Días.

Como relatamos en artículos anteriores, el relato oficial es que en 1820, cuando Joseph Smith tenía sólo catorce años mientras, presuntamente, se hallaba en oración vio sobre él, en el aire, a dos personajes. Uno de ellos señaló al otro y exclamó: "Este es mi Hijo amado, escúchalo". Después, uno de los dos personajes le dijo que todas las iglesias estaban equivocadas. Existen los llamados tres testigos del Libro del Mormón, David Whitmer, Oliver Cowdery y Martín Harris.

Visto el éxito final que tuvo con ellos, no es de extrañar que el profeta Smith denominara a los tres testigos principales "ladrones y embusteros" (1) y que incluso manifestara en la "Historia de la Iglesia" que habría que olvidarlos (2). De nuevo este conjunto de circunstancias no pueden sino resultar sorprendentes al venir ligadas a una revelación supuestamente de Dios. Por ello, resulta injustificable que la secta de los mormones tenga el valor de presentarlos como testigos a favor de las revelaciones de su profeta, cuando todos, menos los familiares de éste, la abandonaron convencidos de que aquello no tenía ninguna relación, ni siquiera lejana, con Dios.

Realmente, da la impresión de que la gente más cercana a Smith creía que todo era un fraude y se cansó de seguir la farsa. A causa de ellos, Smith los descalificó como embusteros y ladrones en un intento de privar de valor a los testimonios - esta vez ciertos - que pudieran dar acerca del. Posteriormente, la secta correría un tupido velo sobre el abandono e insistiría en que todos ellos eran piedra fundamental para creer la veracidad de las pretensiones de Smith. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de a quien beneficiaba esa falsedad consciente.

Una cuestión adicional sirve para dejar aún más de manifiesto el dudosa carácter de los poderes de Smith. Para desgracia de la secta, el asunto pasó por los tribunales y las minutas del procedimiento fueron localizadas por Wesley P. Walters el 28 de julio de 1971 (3). En 1826, es decir, seis años después de la supuesta visión divina, Joseph Smith fue acusado (y condenado) por ser un "glass looker". El término anglosajón, que se podría traducir como "mirador de cristal", sirve para designar a una persona que mirando a través de un vidrio o de una piedra puede encontrar tesoros o propiedades perdidas. Smith había estafado a una persona llamada Josiah Stowell asegurándole que, mirando a través del cristal, localizaría tesoros y propiedades perdidas.

No deja de ser curioso que Smith fracasara utilizando la misma metodología que le permitió - en teoría - traducir las placas de oro que un ángel de Dios le había mostrado y tampoco deja de llamar la atención que, seis años (o tres, según la visión) después de hablar con el Padre y el Hijo (o con un ángel, llamado o Moroni o Nephi, según qué visión y qué persona) anduviera dedicado a los menesteres - nada respetables - que había aprendido en su familia. No parece lo más adecuado que un profeta de Dios se dedique a estafar al prójimo prometiéndole encontrar tesoros... a menos, claro está, que no se sea tal tipo de profeta. Desde luego, con esos antecedentes tampoco llama mucho la atención las controversias desatadas desde el principio en relación con el Libro de Mormón.

(1) Times and Seasons, vol. I, pg. 81; Elders Journal, pg. 59; Senate Documents 189, pp. 6,9.
(2) Smith, History of the Church, vol. 3, p. 232.
(3) Una reproducción fotográfica de las minutas judiciales originales en J. Y S. Tanner, Joseph Smith´s 1826 Trial, Salt Lake City. 1971.

Falsedades históricas del Libro de Mormón 
La influencia de la masonería (V)

Los libros sagrados de las diversas religiones suelen contener datos históricos, geográficos y arqueológicos susceptibles de ser verificados por los especialistas en estas ciencias. En alguna medida, su fiabilidad viene confirmada o negada precisamente por la posibilidad de verificar si los datos históricos o arqueológicos son o no reales. El ejemplo más destacado de esta tesis lo constituye, sin lugar a dudas, la Biblia. Los datos geográficos, históricos y arqueológicos que aparecen en la misma no sólo son reales y están cuidadosamente expuestos sino que han servido de base para realizar descubrimientos arqueológicos en tiempos modernos. En el caso de otros libros religiosos los datos son escasos y difícilmente comprobables vg: los libros canónicos del hinduismo, pero incluso así parece existir un fondo histórico real aunque se haya visto deformado por la leyenda. La única excepción a esta regla la constituye el Libro de Mormón, la presunta revelación divina recibida por Joseph Smith, un escrito que resulta aún menos fiable que los textos sagrados del hinduismo.

La historia contenida en esta obra no deja de ser un tanto complicada en sus detalles. Haremos aquí un breve resumen de la misma en relación con sus aspectos fundamentales. En las páginas del libro canónico por antonomasia del mormonismo, se nos narra que un pueblo llamado jareditas, procedentes de la Torre de Babel, emigró a América en el año 2247 A.C. Supuestamente esta cultura ocupó América Central hasta desvanecerse a causa de los conflictos internos. Un superviviente llamado Ether escribió su historia en 24 placas metálicas.

LA HISTORIA SEGÚN EL LIBRO DE MORMÓN
Hacía el año 600 A.C., las dos familias de Lehi e Ismael salieron de Jerusalén y cruzando el océano Atlántico desembarcaron en América del Sur. Dos hijos de Lehi, llamados Laman y Nephi, acabaron enfrentándose junto con sus seguidores en el campo de batalla. De aquí procederían los pieles rojas que poblarían el Nuevo Mundo. La razón, según Joseph Smith, no podía ser más fácil: los lamanitas era rebeldes contra Dios y El los castigó haciendo que su piel se oscureciera dando así origen a los indios americanos.

Los nefitas, por el contrario, que seguían conservando una piel inmaculadamente blanca, fueron favorecidos por Dios y se asentaron en América Central en la época de Cristo. Después de su crucifixión, Jesús se les apareció en esta parte del continente americano e instituyó el bautismo, el sacramento del pan y el vino, el sacerdocio, etc. Un par de siglos después, aquella cultura centroamericana abandonó los caminos del Señor y otro siglo y medio después nefitas y lamanitas se enfrentaron de nuevo en batalla.

El jefe de los nefitas era un profeta y sacerdote llamado Mormón. Cuando comprendió que la derrota era una posibilidad clara, decidió escribir en placas de oro la historia de su pueblo. Se las entregó a su hijo Moroni que, supuestamente, la escondió en una colina cerca de Palmyra, Nueva York, unos mil cuatrocientos años antes de que, presuntamente, un ángel se le apareciera a Smith y le dijera donde encontrarlas. Por qué escogió este lugar – salvo porque Smith viviría cerca de él – es un enigma. Enigma resulta también que Mormón retara a los lamanitas a trabar combate en un cerro insignificante llamado Cumorah. Este lugar, al parecer, se hallaba a centenares de miles de millas de donde se encontraba su pueblo y, por ello, aquel se vio obligado a cruzarlas. Lógicamente, debió llegar hecho trizas al lugar de la batalla. Mormón, si es que existió, fue quizá un profeta y un sacerdote piadoso, pero, desde luego, dejaba mucho que desear como estratega. De acuerdo con el Libro de Mormón, hacia el 421 A.de C. todos los nefitas habían sido asesinados y los impíos lamanitas dominaban la tierra. Presuntamente cuando Colón llegó a América en 1492, se encontró a los descendientes de los lamanitas.

LAS BASES HISTÓRICAS REALES
Desde luego, no cabe duda que la historia como tal, pese al tono aburridísimo de su exposición, derrocha imaginación. El problema, para Smith y la secta, claro está, es que existen buenas razones para pensar que no cuenta con la más mínima base histórica.

Para empezar, está la cuestión del incremento de la población . Según el Libro de Mormón, en treinta años, de 28 personas se formaron dos naciones poderosas (I Nephi; 2 Nephi 5:5,6,28), nephitas y lamanitas que se enfrentarían a muerte. En términos demográficos, tal posibilidad es absolutamente inaceptable. Por si fuera poco, siempre según el Libro de Mormón, esas dos naciones – que se formaron en treinta años – edificaron multitud de ciudades poderosas, seguramente durante el tiempo que no se dedicaban a multiplicarse frenéticamente. En el Libro de Mormón se mencionan al menos 38 ciudades: Ammonihah, Bountiful, Gideon, Shem, Zarahemla, etc. No se han encontrado restos de una sola siquiera ni en Centroamérica ni en Suramérica.

Como remate, tampoco tenemos pruebas de que, como afirma el Libro de Mormón, en América se utilizara profusamente el egipcio reformado y el hebreo . Para ser honrados habría que decir que no contamos con un solo vestigio de ello. Algo, por otra parte, incomprensible su fiera cierto que, como afirma el Libro de Mormón, ambas lenguas fueron utilizadas durante siglos en el continente americano.

Las cuestiones menores de dudosa fiabilidad son numerosísimas . Por sólo citar algún ejemplo diremos que el profeta Nephi, que supuestamente escribió varios siglos antes de Cristo, cita a Mateo, Lucas, Pedro y Pablo que no vivieron ni escribieron hasta el siglo primero de nuestra Era. En Alma 46:15 se llama “cristianos” a fieles que vivían 73 años antes del nacimiento de Cristo. Se afirma en Ether 2:3 que había abejas en América unos dos mil años A.de C., cuando lo cierto es que fueron los españoles los que las llevaron al Nuevo Mundo, etc.

En realidad, lo que resulta establecido más allá de cualquier duda razonable es que el Libro de Mormón es un verdadero fraude histórico . De hecho, autoridades competentes como el Instituto Smithsoniano de Washington han dejado claro que carece de la más mínima base histórica o arqueológica afirmando, por ejemplo, que “los arqueólogos del Smithsoniano no ven ninguna conexión entre la arqueología del Nuevo Mundo y el tema del Libro (de Mormón)” (1). Como ha señalado el Dr. Frank H.H. Roberts, Jr., director del departamento de etnología americana del citado instituto: “No existe ninguna prueba de ninguna emigración desde Israel a América, y de manera similar no hay ninguna prueba de que los indios precolombinos tuvieran ningún conocimiento del cristianismo o de la Biblia”. De la misma opinión es el arqueólogo Michael Coe, especialista en culturas precolombinas: “No hay un solo arqueólogo profesional, que no sea mormón, que encuentre alguna justificación científica para creer que (el Libro de Mormón) es cierto”.(2)

Los datos resultan tan aplastantes que, incluso, algunos arqueólogos mormones se han visto obligados a aceptarlos . Un ejemplo claro es el del reconocido arqueólogo mormón Dee F. Green que efectivamente ha afirmado: “La moderna topografía no permite situar ninguno de los lugares a los que se refiere el Libro de Mormón. Se puede estudiar la arqueología bíblica, porque sabemos dónde estaban y está Jerusalén y Jericó, pero no sabemos dónde estaban ni están Zarahemla y Bountiful, ni ningún otro sitio realmente (3).

(1) J. Y S. Tanner-Mormonism Shadow or Reality. Salt Lake City. 1975, p. 57.
(2) Dialogue: A Journal of Mormon Thought, “Mormons and Archaeology: An Outside View”.Verano de 1973, p.p. 41-42, 46 .
(3) Dialogue, Oc, verano de 1969, pp. 77-78.

Más vínculos del mormonismo y la masonería 
La influencia de la masonería (VI)

No es de extrañar que ante los datos mencionados en el artículo anterior acerca del Libro de Mormón, multitud de personas dejen de creer en el carácter divino de la revelación de Smith. Uno de los casos más claros es el de Thomas Stuart Ferguson (1). Fundador de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo, era un miembro respetado de la secta, en apoyo de la cual había escrito tres libros con argumentos a favor de la veracidad del Libro de Mormón. Tras veinticinco años de investigación, llegó a la conclusión de que "las pruebas en contra de Joseph Smith eran absolutamente rotundas" y perdió la fe en el mormonismo como revelación divina.

Bajo presiones de las autoridades de la secta escribió una carta en la que afirmaba que no rompería su relación con la misma, sin embargo, había dejado de creer - convencido por la aplastante evidencia - en Joseph Smith como profeta de Dios (2).

A pesar de todo, la verdad es que el Libro de Mormon levantó tantas expectativas que, al parecer, Joseph Smith decidió adentrarse por el camino de las sucesivas revelaciones. Supuestamente, en 1835, Smith compró varias momias egipcias y rollos de papiro de un tal Michael H. Chandler. Al parecer, el profeta tradujo los textos y con ellos formó el "Libro de Abraham" que está incluido en otro de los textos sagrados del mormonismo, "La Perla de Gran Precio".

Según la interpretación de Smith, el primer dibujo mostraba al sacerdote idólatra Elkenah intentando ofrecer a Abraham como sacrificio. El pájaro que aparecía en el dibujo era el Ángel del Señor, etc.

Por desgracia para Smith, esta vez sí que hubo quien vio los textos. F.S. Spalding envió copias de este facsímil y de otros que dibujó Smith a varios de los egiptólogos más competentes del mundo (2). Todos, sin excepción, manifestaron que el tema de los papiros era el embalsamamiento de los muertos. Asimismo, fueron unánimes en afirmar que la interpretación de Smith - sagrada palabra de Dios para sus seguidores - era falsa y que no constituía una traducción veraz de los jeroglíficos.

Al igual que ha sucedido con arqueólogos mormones que perdieron su fe en J. Smith después de examinar científicamente el Libro de Mormón ha acontecido con esta otra revelación. Dee Jay Nelson (3), un supuesto egiptólogo mormón, abandonó la secta tras examinar los datos y llegar a la conclusión de que la supuesta traducción de Smith era un fraude. Su caso no es único.

A pesar de todo lo anterior - que, difícilmente, puede considerarse propio de una persona honrada - Joseph Smith no tuvo ninguna dificultad para que la masonería aceptara iniciarlo en sus secretos. Cómo se llegó hasta ese paso es - como sucede con tantos episodios de la historia de la masonería - verdaderamente novelesco.

Dentro de la historia de la masonería constituye un capítulo especialmente importante el relacionado con la historia de la muerte de William Morgan, un hombre asesinado por escribir un libro en el que, supuestamente, revelaba secretos relacionados con la masonería.

El episodio provocó una gran reacción contra la masonería en los Estados Unidos, pero no es ése el aspecto en el que vamos a detenernos aquí. Al ser asesinado Morgan por los mormones, dejó una viuda llamada Lucindia. Inicialmente, Lucindia no dudó en elevar votos de mantenerse fiel a la memoria de su marido y, por supuesto, recibió donativos de no pocos anti-masones que la contemplaban con simpatía y afecto. Sin embargo, cuando Lucindia volvió a casarse el 23 de noviembre de 1830, lo hizo con un masón llamado George W. Harris. Acto seguido, se convirtió al mormonismo y se trasladó a Nauvoo, Illinois. Ni de lejos iba a ser la única vinculación entre la masonería y el mormonismo. De hecho, el 6 de abril de 1840, fue fundada la Gran Logia de Illinois por el general, juez y patriarca mormón, James Adams. La nueva Gran Logia de manera inmediata se entregó a establecer estrechos vínculos con la secta fundada por Smith. Al cabo de poco tiempo, Nauvoo contaba con tres logias y Iowa con dos, las cinco eran denominadas las "logias mormonas" y contaban con unos 1550 hermanos. El mismo Joseph Smith Jr., profeta de Dios según su testimonio, fue iniciado como aprendiz masón el martes, 15 de marzo de 1842. El episodio aparece documentado en las minutas de la logia de Nauvoo correspondientes a esa fecha donde se habla de cómo Smith Jr. y Sydney Rigdon "fueron debidamente iniciados como aprendices masones durante el día".

Se trataba tan sólo del principio. Los cinco primeros presidentes de la secta - Joseph Smith, Brigham Young, John Taylor, Wilford Woodruff y Lorenzo Snow - fueron todos iniciados en la masonería en la misma logia de Nauvoo. De hecho, prácticamente todos los miembros de la jerarquía o eran ya masones o fueron iniciados en la masonería una vez que Joseph Smith fue ascendido al grado de maestro masón. A decir verdad, es posible que la logia mormona de Nauvoo haya sido la que ha contado con más personas celebres entre sus miembros con la excepción de la ya citada Logia de las Nueve hermanas.

Una vez que la masonería fue introducida en Nauvoo, la logia celebró sus reuniones en la habitación superior del almacén de Joseph Smith hasta que se construyera el edificio especialmente dedicado a las tenidas. Éste fue dedicado por Hyrum Smith el 5 de abril de 1844.

(1) Una narración más extensa del mismo en Ed. Decker y D. Hunt, Los fabricantes de dioses, Minneapolis, 1987. pp. 78 ss.
(2) Durante años se ha defendido la tesis de que El Libro de Mormón no fue siquiera obra de Joseph Smith, sino que éste la plagió de un tal Solomon Spaulding. Al parecer, éste había escrito una novela histórica sobre una familia judía que emigraba al Nuevo Mundo. Esta explicación del origen del Libro de Mormón es, a nuestro juicio, la más satisfactoria por tres razones. Primero, explica la utilización de la Biblia del Rey Jaime de 1611. Es lógico que un protestante del siglo XIX la utilizara para citar de las Escrituras al ser la de mayor difusión en las naciones de habla inglesa. Segundo, explica la falta de base histórica ya que se trata sólo de novelar y no de historiar. Tercero, la tesis viene apoyada por multitud de testigos que afirmaron haber leído o escuchado fragmentos de la obra de Spaulding que eran idénticos a la que Smith presentaba como Libro de Mormón. No hace falta decir que de ser cierta esta teoría, el profeta Smith saldría aún peor parado en sus pretensiones, pero ese no es un problema para el investigador imparcial..
(3) Los egiptólogos fueron A.H. Sayce de la universidad de Oxford, William M.F. Petrie de la universidad de Londres, A.C. Mace del departamento de egiptología del Museo metropolitano de Nueva York, J. Peters, director de la expedición babilónica de la universidad de Pensylvania; S.A.B. Mercer del Western Theological Seminary de Chicago, E. Meyer de la universidad de Berlín y B.V. Bissing de la universidad de Munich.
(4) Dee Jay Nelson, The Joseph Smith Papyri, part. 2 y The Eye of Ra.

Mormonismo y poligamia 
La influencia de la masonería (VII)

Las relaciones de la nueva secta del mormonismo así como de su fundador con la masonería resultaban, desde luego, inmejorables. Sin embargo, Joseph Smith distaba mucho - consideraciones sobre sus revelaciones aparte - de ser un modelo moral tal y como, presuntamente, exige la masonería de sus miembros. De hecho, en 1842, el profeta fue acusado de asesinato. Fuera o no cierto, la verdad es que salió bien parado en el procedimiento judicial e incluso se permitió declararse candidato a la presidencia de los Estados Unidos. No se saldría con la suya, pero el año siguiente recibiría otra revelación de enormes consecuencias. Su tema sería la poligamia. Al parecer antes de la canónica revelación de 12 de julio de 1843, Smith había tenido otras varias relativas a este tema, la diferencia estaba en que, hasta entonces, fueron privadas y generalmente iban dirigidas a convencer a la mujer ansiada (que podía ser tanto soltera como casada) de que Dios deseaba que se entregara al profeta Smith.

Si la mujer se convencía - cosa, al parecer, no muy difícil dado el poder de atracción de Smith - se celebraba un matrimonio secreto y, a partir de entonces, tenían lugar los encuentros sexuales de manera oculta. Ann Whitney, por citar sólo un ejemplo, se casó con Smith cerca de un año antes de la revelación de 1843 (1), pero la costumbre de perpretrar adulterios de manera constante, venía de muy lejos.

La primera acusación pública de adulterio formulada contra Smith procedió, nada menos, que de uno de los testigos del Libro de Mormón: Oliver Cowdery. Está documentado que, desde 1835, Smith mantuvo con una tal Fanny Alger una relación adulterina de la que no lograron disuadirlo ni siquiera algunos de sus colaboradores más cercanos (2). Pronto el número de amantes - esposas, según Smith - llegó a más de ochenta.

Al parecer, a Smith no le importaba mucho lo moral de sus actuaciones, pero sí el que su esposa Emma le pudiera descubrir . Esto, al menos, es lo que se desprende de una carta descubierta por Michael Marqwardt en el George Albert Smith Collection de la Biblioteca de la Universidad de Utah (3). Tanto le preocupaba la cólera de la esposa engañada que incluso, en algunas ocasiones, el profeta arregló casamientos fingidos entre sus "mujeres" y otros hombres (4), para cubrir una realidad más evidente: esas mujeres eran las amantes adulterinas de Smith. Desde luego, el sistema no deja de parecer una actitud curiosa si aceptamos la tesis de que Smith sólo hacía lo que Dios le ordenaba.

Como es de suponer, la lujuria del profeta pronto se convirtió en una pesadilla para muchos de sus adeptos. Tener una esposa hermosa era un riesgo porque, a buen seguro que, tarde o temprano, constituiría una tentación que Smith no podría ni querría resistir. Si una mujer le apetecía sexualmente, la tomaba sin el más mínimo problema de conciencia. Hay que decir, no obstante, que en algunas ocasiones estuvo dispuesto a aceptar un canje.

Un caso así fue el de Vilate Kimball, casada con el apóstol mormón Heber C. Kimball. La mujer debía tener un cierto atractivo físico y el profeta le comunicó que debía acceder a sus deseos sexuales. Ni a ella ni a su esposo les debió convencer - mucho menos honrar - la sugerencia. Finalmente, idearon una forma de escapar a tan alto honor. Kimball, con enorme tacto, preguntó a Smith si le daría igual tomar a la hija en lugar de la madre. El profeta aceptó el cambio (5).

En otros casos, como suele suceder en estas circunstancias con relativa frecuencia, el marido engañado por el profeta desconocía que su esposa - a la que consideraba un ejemplo de virtudes - había pasado a formar parte del harén de Smith (6). El conocimiento del secreto quedaba reducido a los protagonistas y a algunas personas muy cercanas.

Con todos los alicientes que el tener relaciones adúlteras con un supuesto profeta de Dios pudiera presentar para las mujeres, no puede decirse que aquella práctica hiciera especialmente felices a todas las de la secta. Cuando la poligamia se extendió a todos los varones del movimiento, no pocas adeptas se desesperaron y prefirieron suicidarse antes de allanarse a una conducta que las rebajaba de esa manera.

Naturalmente, todo aquello resultaba excesivo para la gente que vivía cerca de los mormones - nada pacíficos, por otro lado - y que temía verse desbordada por ellos (7). En el estado de Illinois la bigamia era un delito y Joseph Smith - en aquellos momentos en excelentes relaciones con la masonería - y su hermano Hyrum - el masón más importante de Nauvoo - fueron arrestados. Sin embargo, no fueron esos los únicos cargos presentados contra él. Las acusaciones iban desde gran inmoralidad a falsificación, pasando por encubrimiento y otros delitos. Hubiera sido de desear que compareciera ante un tribunal porque, quizá de esta manera, habría podido quedar establecido de manera legal cuál era el verdadero carácter de Smith. No fue así. Un grupo de unas ciento cincuenta personas hartas de los excesos de Smith asaltó la prisión de Carthage, en que estaba confinado, con ánimo de lincharlo.

Joseph Smith intentó salvarse realizando alguno de los gestos rituales de la masonería y profiriendo gritos de auxilio hacia posibles masones que pudieran encontrarse entre sus asaltantes. No podemos saber a ciencia cierta si había masones entre ellos, pero, en cualquiera de los casos, no le sirvió de nada. La turba disparó a través de la puerta de la cárcel y mataron instantáneamente a Hyrum. Joseph Smith disponía de un revólver y logró herir a cuatro de los atacantes. Sin embargo, cuando vio que la situación era desesperada, intentó escapar lanzándose por la ventana. Fue atrapado en la huída y asesinado.

(1) The Contributor, vol. 6, n. 4,enero de 1885, p. 131.
(2) Historical Record pg. 15, una fuente mormona da por verídico el dato.
(3) Reproducida en E. Decker y D. Hunt, Oc. P, 139.
(4) Cf. E. Decker y D. Hunt, Oc, p. 139 y ss.
(5) Dr. Wyl, Mormon Portraits, 1886, pp. 70-72.
(6) Tal como fue el caso de un tal H. B. Jacobs.
(7) Cf. No man knows my story, Fawn M. Brodie. 1945.

Mormonismo: la dudosa moralidad de Joseph Smith
La influencia de la masonería (VIII)

Joseph Smith en diversas ocasiones había declarado que "podía desafiar a la Tierra y al infierno (1)", que era el hombre más importante que hubiera vivido jamás, incluido Jesucriston (2), que era un abogado, un gran legislador y que abarcaba todo, el cielo, la tierra y el infierno y que iba a descubrir el conocimiento que cubriría a todos los otros abogados, doctores y cuerpos de letrados (3). Al fundar la iglesia mormona, Smith se había colocado por delante de todo profeta o apóstol anterior a él, incluyendo al propio Cristo: "Tengo más para jactarme de lo que haya tenido nunca ningún hombre. Soy el único hombre que ha sido capaz de mantener unida a toda una iglesia desde los días de Adán... Ni Pablo, ni Juan, ni Pedro, ni Jesús lo consiguieron nunca. Presumo de que ningún hombre hizo nunca un trabajo como el que yo hago. Los seguidores de Jesús se apartaron corriendo de El, pero los Santos de los Últimos Días nunca se apartarán de mí" (History of the Church, vol. 6, pp. 408-9).

Pretendía asimismo que él no era un siervo de Dios sino que, por el contrario, Dios era su mismo ayudante. Así lo dijo de manera indiscutible: "La tierra entera será testigo de que yo, como la roca elevada en medio del océano, que ha resistido la poderosa embestida de las olas durante siglos, soy invencible...

"Yo combato los errores de la Historia, me enfrento con la violencia de las masas; me las arreglo con los procedimientos ilegales de la autoridad; corto el nudo gordiano de los poderes y resuelvo los problemas matemáticos de las universidades, con la verdad, con la verdad primera: y DIOS ES MI HOMBRE DE CONFIANZA, MI MANO DERECHA".(4)

Su sueño megalómano concluyó aquel día al lado de la prisión de Carthage (que mencionamos en el artículo de la semana anterior). En el St. Clair Banner de 17 de septiembre de 1844 se publicó una declaración jurada de G.T.M. Davis en la que se revelaban los propósitos del profeta:

"El gran objetivo de Joseph Smith era evidentemente el de asumir poderes ilimitados - civiles, militares, eclesiásticos - sobre todos los que llegaran a ser miembros de su sociedad.
"... y para satisfacer a su gente... mostrando que la autoridad que Dios le había otorgado... se extendía sobre toda la raza humana y que los Santos de los Últimos Días, y las órdenes de Joe como rey y legislador iban a dominar a los gentiles y que obtendrían su sumisión mediante la espada". (5)

No resulta, por lo tanto, extraño que Joseph Smith enseñara y ordenara a sus adeptos que practicaran el robo, el saqueo y el asesinato de aquellos que se les enfrentaban. Esta conducta - que difícilmente podría denominarse cristiana, pero que cuenta con paralelos en procesos sociales impulsados por la masonería - era etiquetada con el término de "despojar a los gentiles". Como ha reconocido el escritor mormón Leland Gentry se consideraba que "había llegado el tiempo en que las riquezas de los gentiles debían ser consagradas a los Santos".(6)

La muerte de Smith provocó el lógico problema sucesorio. Originalmente, Joseph Smith había deseado que fuera un hijo suyo el que le sucediera a la cabeza de la secta ocultista fundada por él. Un manuscrito fechado el 17 de enero de 1844 y firmado por Joseph Smith apenas cinco meses antes de su muerte establece:

"Bendición dada por Joseph Smith Jr. A Joseph Smith III... Bendito del Señor es mi hijo Joseph III. porque él será mi sucesor en la Presencia del Alto sacerdocio; un vidente, un revelador, un profeta para la Iglesia; su designación le pertenece a él por mi bendición; y también por derecho".

Así lo quería el profeta, pero no le sirvió de nada. Uno de sus lugartenientes, Brigham Young, se autonombró sucesor suyo y el heredero oficial tuvo que conformarse con formar otra secta aparte. El 24 de julio de 1847, la primera caravana de mormones al mando de Brigham Young entraba en el Valle de Salt Lake. Más del sesenta por ciento de los mormones que llegaban a un territorio que pronto sería suyo eran masones, entre ellos toda la jerarquía de la secta. En los años venideros, los rituales del templo mormón de Salt Lake City - supuestamente procedentes del templo de Salomón - serían tomados de manera directa y apenas modificada de los de la masonería.

(1) Carta fechada el 22 de julio de 1844 de Sarah Scott en la que se describe las pretensiones de Smith.
(2) History of the Church, vol. 6, p. 408.
(3) Idem, vol. 5, p. 467.
(4) Idem, vol. 6, p. 78.
(5) Citado por J. Y S. Tanner - Mormonism - Shadow or Reality?. Pp. 415-6.
(6) L. Gentry, A History of Alter Day Saints in Norteen Missouri form 1836-1839, UBY, 1965, p. 32.

22/10/10

RELIGIONES,SECTAS Y HEREJIAS / La "Iglesia" Católica Romana no es Cristiana

Alerta!!!




La "Iglesia" Católica Romana no es Cristiana

Prácticamente todos los preceptos de la religión Católica Romana contradicen repetidamente a la Biblia. Es el culto más grande del mundo y la mayoría de los predicadores no lo dicen abiertamente porque es tan grande. Para los Católicos que leen esto, por favor recuerden esto: la persona que realmente te quiere, es la que te dice la verdad.



Para darte una idea de las atrocidades cometidas por la religión Católica Romana, investiga sobre la Inquisición o las Cruzadas. Durante la Inquisición, la religión Católica mató a millones. ¿Porqué? Principalmente para suprimir cualquier oposición hacia el papa. Esto traía "beneficios" adicionales como tomar los bienes materiales de sus víctimas y mostrar el poder del papa. Los Inquisidores Católicos torturaron, mutilaron, quemaron y encarcelaron a millones de personas. ¿Qué fue del amar a tus enemigos?



(Mateo 5:44)



Antes de llegar a problemas específicos sobre la doctrina Católica, vamos a revisar cómo esta organización sedienta de sangre trató a un hombre que simplemente quería hacer llegar la Biblia a la gente común. A fines del siglo XIII, John Wycliff tradujo las escrituras del Latín vulgar. Unos cuarenta y tantos años después de su muerte, la religión Católica desenterró sus huesos y los quemó, llamándolo archiherético. En los 1500s, William Tyndale buscó traducir la Biblia al lenguaje de la gente común: el Inglés. No pudo ganar la aprobación de la religión Católica, así que trabajó como un forajido en Europa, traduciendo la Biblia. Finalmente fue capturado, condenado y ejecutado en 1536. Es por gente como éstos hombres, Tyndale y Wycliff, que tenemos las escrituras en la lengua inglesa. Si l! a religión Católica se hubiera salido con la suya, todavía estaríamos en ignorancia a cerca de la Biblia y esclavizados al papa. Me fallan las fechas para hablar de otros mártires como John Hus, John Rogers, etc., quienes fueron muertos por gente papista.



Voy a enlistar la tradición Católica primero, y después lo que la Biblia tiene que decir a cerca del asunto.



* * * *



TRADICION CATOLICA- Llamar a los sacerdotes "padres". e.g. Padre Jiménez



LO QUE LA BIBLIA DICE-



"Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos" (Mateo 23:9).



* * * *



TRADICION CATOLICA- Prohibir a los sacerdotes casarse.



LO QUE LA BIBLIA DICE-



"Empero el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios; Que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia. Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad" (1Timoteo 4:1-3).



2) Pedro estaba casado (hay que recordar que supuestamente el papa continúa la línea apostólica a partir de Pedro).



"Y vino Jesús á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre"



(Mateo 8:14).



"Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella"



(Marcos 1:30).



"Y levantándose Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón: y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella" (Lucas 4:38).



3) Pablo, el gran apóstol, permaneció soltero; sin embargo, dejó muy claro que podía casarse si quería.



"¿No tenemos potestad de traer con nosotros una hermana mujer también como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?" (1 Corintios 9:5).



* * * *



TRADICION CATOLICA- María nunca tuvo otros hijos después del Señor Jesucristo. Una virgen perpetua.



LO QUE LA BIBLIA DICE- María y José sí tuvieron hijos. Fueron los medio hermanos y hermanas del Señor, dado que sus padres eran José y María.



"¿No es éste el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo y José, y Simón, y Judas? ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?" (Mateo 13:55-56).



"No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, y de José, y de Judas, y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros, sus hermanas? Y se escandalizaban en Él" (Marcos 6:3).



* * * *



TRADICION CATOLICA- María es la reina del cielo.



LO QUE LA BIBLIA DICE- Adorando a la reina del cielo (la cual no es la María de la Biblia) es adorar a otro dios, y provoca la ira del Señor.



"¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalem? Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas á la reina del cielo y para hacer ofrendas á dioses ajenos, por provocarme á ira. ¿Provocaránme ellos á ira, dice Jehová, y no más bien obran ellos mismos para confusión de sus rostros?" (Jeremías 7:17-19).



* * * *



TRADICION CATOLICA- María es la madre de Dios.



LO QUE DICE LA BIBLIA- María fue la madre del Jesús terrenal, no es la madre de Dios. Jesús existió desde la eternidad como Dios (ver Juan 1:1). Cuando El vino a redimir a la humanidad, puso a un lado su gloria y fue hecho a semejanza de un hombre pecador para que pudiera llevar nuestro castigo (Hebreos 2:9). Dios no tiene ninguna madre. Ha vivido desde la eternidad, lo que significa que no tuvo comienzo.



"Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí" (Isaías 43:10).



Firme es tu trono desde entonces: Tú eres eternalmente (Salmo 93:2).



"Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo" (Miqueas 5:2).



"El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios: Sin embargo, se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los hombres; "(Filipenses 2:6-7).



* * * *



TRADICION CATOLICA- El papa es llamado "Santo Padre".



LO QUE DICE LA BIBLIA- El término Santo Padre se puede encontrar sólo una vez en la Biblia. Fue cuando Jesús oró antes de que El y sus discípulos fueran a Getsemaní. Se refirió a Dios Padre como Santo Padre. Es una blasfemia llamar a un hombre por el nombre de Dios.



"Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros" (Juan 17:11).



* * *



TRADICION CATOLICA- Purgatorio, mojas y papas.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Ninguno de éstos es mencionado en la Biblia. Es un pecado añadir a lo que está en la Biblia.



"No añadas á sus palabras, porque no te reprenda, Y seas hallado mentiroso" (Proverbios 30:6). EL papa toma honra que no le pertenece a ningún ser humano. Aún el mismo nombre con el que permite ser llamado (Santo Padre) es extremadamente presuntuoso y blasfemo (ver arriba).



Uno no necesita al papa para precisar cuál es la voluntad de Dios. La Biblia dice que Dios le ha dado el Espíritu Santo a cada creyente y que Él (el Espíritu Santo) nos guía y lleva a toda verdad. Todo lo que el creyente necesita es la Biblia y el Espíritu Santo para saber la voluntad del Señor. El papado ha sido engañoso, pero lo que es peor, ha sido ciego guiando a ciego. Jesús dijo que ambos caerán en el foso. Católicos, salgan de este sistema que no salva y conozcan a Jesús por ustedes mismos, de manera íntima y cercana.



NOTA: El purgatorio es supuestamente un lugar donde una persona es purificada de pecados—aún los papas aparentemente van ahí. La Biblia dice que Jesucristo es el que nos limpia de nuestros pecados. "Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús..." (Romanos 8:1). Cuando una persona muerte, su morada eterna queda determinada—o el cielo o el infierno—no hay intermedios.



"Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, y después el juicio" (Hebreos 9:27).



* * * *



TRADICION CATOLICA- Veneración/adoración de imágenes. El papa se inclina ante estatuas de la virgen María, la gente adora la eucaristía y tienen estatuas/veladoras en sus casas e iglesias.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Es idolatría venerar imágenes. Ni siquiera debemos crearlas.



"No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen" (Exodo 20:4-5).



"Guardad pues mucho vuestras almas: pues ninguna figura visteis el día en que Jehová habló con vosotros en medio del fuego: porque no os corrompáis, y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón ó hembra, figura de algún animal que sea en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que vaya arrastrando por al tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra: y porque alzando tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas; y todo el ejército del cielo, no seas incitado, y te inclines á ellos, y les sirvas; que Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. " (Deuteronomio 4:15-19)



* * * *



TRADICION CATOLICA- La misa. Supuestamente, la hostia y el vino se convierten en la sangre y cuerpo de Jesucristo cuando el sacerdote reza sobre ellas.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Jesús murió una vez por nuestros pecados, para nunca repetirse. Se sienta a la diestra de Dios y no se presenta de nuevo en la misa como masa de cuepo y sangre.



"Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios, Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados. Y atestíguanos lo mismo el Espíritu Santo; que después que dijo: Y este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribiré: Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por pecado" (Hebreos 10:12-18).



"Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu" (Juan 19:30).



"Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga" (1 Corintios 11:24-26).



* * * *



TRADICION CATOLICA- Somos salvados en parte por las buenas obras.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Las buenas obras son el fruto de ser salvados. Por sí solas no te salvan. La manzana no hace al manzanero un manzanero. Ya lo era antes de que las manzanas aparecieran. Por otra parte, cuando tu ves las manzanas, sabes que tipo de árbol es. Si una persona es salva, hará buenas obras porque el Espíritu de Dios está en él. Las buenas obras no la hacen salva, sólo la sangre de Cristo puede hacer eso.



"... la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7).



"... Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa" (Hechos 16:31).



"Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento á haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que Él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe. Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley" (Romanos 3:24-28).



¿Qué hay de Santiago 2:20 "la fe sin obras es muerta?"



El tipo de fe que salva, es la fe que muestra las obras de Dios. Aún los demonios creen, y tiemblan (Santiago 2:20). Mucha gente cree en Jesús pero no lo sigue. Tienen fe, pero no del tipo que salva. Si una persona tiene fe verdadera en Jesús, el Espíritu Santo mora en él y provoca buenas obras que se manifestarán a lo largo de su vida. Las buenas obras confirman la fe por la cual una persona ha sido salva. Santiago 2:21-23 nuestra a Abraham como ejemplo. Abraham creía en Dios, así que cuando Dios le pidió que sacrificara a su hijo Isaac, Abraham debido a su fe, ofreció a su hijo.







* * * *



TRADICION CATOLICA- La iglesia está fundada sobre Pedro.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Jesucristo es el fundamento de la iglesia. Pedro fue en hombre como tu y yo. Jesús llamó a Pedro Satanás en Mateo 16:23 cuando Pedro reprendio a Jesús sobre su muerte. El apóstol Pablo dijo en una carta a los santos de Efeso quién es el verdadero fundamento:



"Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. En el cual compaginando todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo [iglesia] en el Señor" (Efesios 2:20).



* * * *



TRADICION CATOLICA- Confesión de pecados al sacerdote. Penitencia para los santos y la vírgen.



LO QUE DICE LA BIBLIA- Debemos confesar nuestros pecados y necesidades sólo a Dios.



"Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad" (1 Juan 1:9).



"Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre" (Mateo 6:9).



"Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" [no la vírgen María, ni los santos, ni los sacerdotes, ni el papa ] (1 Timoteo 2:5).



"... si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo" (1 Juan 2:1).



* * * *



Hay muchas otras escrituras que pudieron haber sido usadas aquí para dar testimonio contra las doctrinas de la religión católica. Hay también muchas otras doctrinas que pudieron haber sido refutadas (e.g. los sacramentos, el recibimiento del Espíritu Santo, salvación por medio de la religión católica, penitencia, el rosario, etc).



* * * *



La religión Católica tiene una historia de quitarle el dinero a pobres viudas para realizar misas por los muertos (las cuales no sirven de nada) y recolectar las posesiones materiales de las monjas. En Italia, el corazón del Catolicismo Romano, hay un dicho que dice: "Sin dinero, no cantan la misa". Eso es realmente triste en varios aspectos—



1) La misa es blasfema y la gente que confía en ella va para el infierno



2) No hay cosa alguna como el purgatorio.



3)El regalo de Dios [vida eterna] no tiene precio.



El Catolicismo Romano hoy en día es probablemente el gobierno más rico del mundo. Es dueño de una buena porción de los hospitales en Norte América entre otras cosas. Como conclusión: si quieres tener las cuentas claras con Dios, tienes que hacerlo por medio de su Hijo, no por medio de una organización religiosa.



En constante oración, Tracy.

RELIGIONES, SECTAS Y HEREJIAS / ¿Tuvo María otros hijos, además de Jesús?

¿Tuvo María otros hijos, además de Jesús?


Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica

CRS - Creation Research Society)



Una de las controversias más conocidas entre las enseñanzas por la Iglesia Católica tiene que ver con la doctrina de la Virginidad Perpetua de María. Esta doctrina mantiene que María permaneció virgen después del nacimiento de Jesús y que las referencias bíblicas que sugieren que Jesús tenía otros hermanos y hermanas en realidad se refiere a sus primos y primas. Afirmación tal que puede ser encontrada en el Catequismo de la Iglesia Católica, Página 510.



Al pasar de tiempo, la tendencia veneradora de la madre de Jesús ha aumentado en la iglesia Católica. Usando como medio para insertar nuevas doctrinas, las cuales son sostenidas en igual plano que las doctrinas antiguo y neotestamentarias, los católicos han usado lo que se denomina como las Tradiciones Sagradas. Estas Tradiciones promueven ideas de nuevas doctrinas, sin importar que estas doctrinas contradigan abiertamente lo sostenido por aquellos que fueron inspirados por el Espíritu de Dios para el escribir el texto bíblico.



Cuando se trata del nacimiento de nuestro Señor Jesús, la Biblia tajantemente declara la virginidad de la joven María. Pero la noción de que José no la tocó de ahí en adelante… ¿Acaso no contradice abiertamente el texto bíblico?



¿Perdió María su virginidad después del nacimiento de Jesús?



La Biblia no declara en ningún lugar que María dejó de cumplir con su papel como esposa de José. La Biblia no declara implícita o explícitamente que María inició una vida de abstinencia sexual a partir del nacimiento de Jesús. La Biblia no dice absolutamente nada tendente a llevarnos a la conclusión de que José y María por alguna razón se separaron o que en el peor de los casos, lo cual hubiese sido una desgracia y afronta pública para la pareja y sus familiares, que María abandonara a José después del nacimiento de Jesús. Todo lo contrario, la Biblia sí nos proporciona amplias evidencias, EN LENGUAJE CLARO Y OBJETIVO, que José y María continuaron con una relación matrimonial íntima, estable y completamente normal.



A continuación procederemos a citar algunas fuentes bíblicas y más luego analizaremos su contenido. (Todas las citas tomadas de la NIV o de la Biblia Vivida, Edición Católica)





"Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del

Señor le había mandado y recibió a María por esposa.

Pero José no tuvo relaciones conyugales con ella hasta

que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús."

Mateo 1:24-25 -(BV -EC)





Mateo 12:46-47 - "Mientras Jesús le hablaba a la multitud, se presentaron su madre

y sus hermanos. Se quedaron afuera, y deseaban hablar con él. Alguien le dijo:

-Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo." (NIV)



Mateo 13:55-56 - "¿No es acaso el hijo del carpintero?

¿No se llama su madre María; y no son sus hermanos Jacobo,

José, Simón y Judas? ¿No están con nosotros todas sus hermanas?

¿Así que de dónde sacó todas estas cosas?"



Marcos 6:2-3 - "Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga.

--¿De dónde sacó éste tales cosas? --decían maravillados muchos de

los que le oían--. ¿Qué sabiduría es ésta que se le ha dado?

¿Cómo se explican estos milagros que vienen de sus manos?

¿No es acaso el carpintero, el hijo de María y hermano de

Jacobo, de José, de Judas y de Simón?

¿No están sus hermanas aquí con nosotros? "



Juan2:12 - "Después de esto Jesús bajó a Capernaúm con su

madre, sus hermanos y sus discípulos, y se

quedaron allí unos días."



Hechos1:14 - "Todos, en un mismo espíritu, se dedicaban

a la oración, junto con las mujeres y

con los hermanos de Jesús y su madre María."



1 Corintios9:4-5 - "¿Acaso no tenemos derecho a comer y

a beber? ¿No tenemos derecho a viajar

acompañados por una esposa creyente, como hacen los demás

apóstoles y Cefas y los hermanos del Señor?"



Gálatas 1:19 - "No vi a ningún otro de los apóstoles;

sólo vi a Jacobo, el hermano del Señor."

Yo conozco mucha gente de campo. Gente humilde, sin pulimento educativo, pero altamente inteligente. Sin embargo, usted no tiene que ser ni inteligente ni educado para entender que cuando las personas que crecieron junto a Jesús afirman que María tenía más hijos e hijas, y estos testigos de infancia llaman a estos hijos e hijas de María, hermanos y hermanas de Jesús, y Jesús era definitivamente el primer hijo de María, entonces no queda otra alternativa que entender que María y José sí tuvieron más hijos e hijas.



No obstante a evidencias tan fehacientes como estas, los teólogos católicos no se dan por vencidos, y en un intento por dispensar el obvio error de quien sea que declaró como una doctrina el garrafal error de la "Perpetua Virginidad de María", proporcionan los siguientes argumentos:



Según los teólogos católicos, y en este punto tienen razón, en el idioma Griego la palabra para decir "hermano" es 'adelphos' y para decir hermanas es 'adelphe'. Esta palabra es usada en diferentes contextos. Por ejemplo es usada para designar hijos de los mismos padres, como es el caso de Mateo 1:2, que dice





"Abraham fue el padre de* Isaac; Isaac,

padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y

de sus hermanos" Mateo 1:2

También tenemos el caso de Mateo14:3 que dice:





"En efecto, Herodes había arrestado a Juan.

Lo había encadenado y metido en la cárcel por

causa de Herodías, esposa de su hermano Felipe."

Mateo14:3

En ambos casos se usa la palabra 'adelphos' para designar hermanos. Pero también se usa, en contextos diferentes, para designar a los descendientes de los padres, por ejemplo.





"Cuando cumplió cuarenta años, Moisés tuvo el

deseo de allegarse a sus hermanos israelitas".Hechos 7:23

Aquí se usa 'adelphos' para designar a los descendientes de un mismo padre, en este caso a los hijos de Jacob. Tanto Moisés como los demás israelitas eran todos descendientes de un padre común. Otros ejemplos son Hechos 7:26 y Hebreos 7:5.

Es lógico que si tal argumento es cierto, y lo es, uno de cabida a que los Católicos tengan un punto a su favor en esta disyuntiva. Sin embargo, ¡el CONTEXTO lo dice todo! Inclusive en nuestro idioma español tenemos palabras que aunque se escriben igual, en contextos diferentes, su significado varía radicalmente. Es gracias al contexto que entendemos el uso de la palabra. Por ejemplo yo digo, "José vino temprano y llegó embriagado de vino". Usé la palabra "vino" dos veces, una vez la usé como un verbo, porque el contexto así me lo indica, y otra vez la usé como un nombre, ¡porque el contexto no me permitiría hacer otra cosa!



En lo referente al análisis en que ahora nos concentramos, el término "hermano - hermana" definitivamente se usó para designar los hijos de María, quienes eran "hermanos" de Jesús. Es que simplemente no sería legítimo alegar que porque la palabra "hermano" también se use para designar a un amigo cercano y verdadero, en todos los casos siempre signifique "amigo". Cada versículo bíblico tiene que ser analizado por separado, y atendiendo al contexto, y debemos dejarnos llevar por lo que los autores originales intentaron comunicar, sin alterar nada.



Ahora analicemos brevemente algunos de los versículos citados anteriormente:





Mateo 12:46-47 - "Mientras Jesús le hablaba a la multitud,

se presentaron su madre y sus hermanos. Se quedaron afuera, y

deseaban hablar con él. Alguien le dijo:

--Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo."



Mateo 13:55-56 - "¿No es acaso el hijo del carpintero?

¿No se llama su madre María; y no son sus hermanos Jacobo,

José, Simón y Judas? ¿No están con nosotros todas sus hermanas?

¿Así que de dónde sacó todas estas cosas?"

Note que en ambos versos, si a aquellos a quienes se designan "hermanos" de Jesús en realidad no son sus "hermanos" (también hijos de María), entonces, ¿quién es la madre de Jesús y quién es este "padre" que interesantemente resulta ser un "carpintero"? En otras palabras, aquí "madre" claramente designa a María (mencionada por su propio nombre) y el "carpintero" (no mencionado por su nombre, ¡pero José era carpintero!), debió ser José.



¿Existe alguna evidencia adicional de que María sí tuvo otros hijos?



Existe un salmo mesiánico que incontrovertiblemente describe el hecho de que Jesús tendría y en efecto, tuvo hermanos, ¡otros hijos de María y José! Leamos:





Más que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo;

muchos son los enemigos gratuitos

que se han propuesto destruirme.

¿Cómo voy a devolver lo que no he robado?



Oh Dios, tú sabes lo insensato que he sido;

no te puedo esconder mis transgresiones.

Señor Soberano, *Todopoderoso,

que no sean avergonzados por mi culpa

los que en ti esperan;

oh Dios de Israel,

que no sean humillados por mi culpa

los que te buscan.

Por ti yo he sufrido insultos;

mi rostro se ha cubierto de ignominia.

Soy como un extraño para mis hermanos;

soy un extranjero para los hijos de mi madre.

El celo por tu casa me consume;

sobre mí han recaído

los insultos de tus detractores.

Salmo 69: 4-9

Es interesante que hayamos citado este Salmo, porque Jesús lo cita para referirse a sí mismo, por ende declarando que él era a quién el Salmo se refería. Pero no solamente lo creyó así Jesús, sino que todos aquellos que lo escucharon citarlo, también entendieron que Él era el Mesías. Ver Juan 15:25 y Juan 2:16-17. Veamos tal escenario:





"Me aborrecieron sin motivo"

Juan15:25.



"A los que vendían las palomas les dijo:

--¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven

a convertir la casa de mi Padre en un mercado?

Sus discípulos se acordaron que está escrito:

"El celo por tu casa me consumirá."

Juan2:16-17

Y usted se preguntará: "¿Hasta los hermanos de Jesús lo consideraron como un extraño… y dudaron de él, cumpliendo así la profecía del Salmo 68? Pues la respuesta nos la proporciona Juan7:5 donde se nos dice:





"Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él"

Juan7:5

¿Lo ve claramente ahora? El Salmo 68 es tajante: sus "hermanos" y hasta "los hijos de mi madre" lo rechazarían.



Debemos entender que es claro el hecho de que la Biblia, tanto en la profecía contenida en el Antiguo Testamento, como en los relatos múltiples y diferentes contenidos en el Nuevo Testamento, deja claramente establecido que María y José SÍ TUVIERON MÁS HIJOS E HIJAS.



Es triste ver que nuestros amados Católicos Romanos hagan estos esfuerzos penosos para sostener la virginidad de la virgen María, la valiente y honrosa mujer escogida por nuestro Padre para que llevara en su vientre al Salvador hecho hombre. Pero al hacerlo, quizás con la mejor de las intenciones, violan la Palabra de Dios, ¡la que es tan sagrada que Dios la ha puesto por encima de su propio nombre!



Conclusión:



Por un lado tenemos a los que se criaron con Jesús, quienes compraban las sillas hechas por su padre José, quienes compartían el pan con su madre y sus hermanos y hermanas, quienes nos dicen en el texto bíblico que María tuvo más hijos e hijas.



Por el otro lado tenemos la Tradición Católica que nos dice que María no tuvo ningún otro hijo después de Jesús. Esto implica que María y José NUNCA JAMÁS a partir de ese momento tuvieron relaciones íntimas.



Lic. Dawlin Ureña

Grand Rapids, Michigan, USA

RELIGIONES, SECTAS Y HEREJIAS / ¿Qué dice la Tercera Carta de Fátima?



¿Qué dice la Tercera Carta de Fátima?


Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica

CRS - Creation Research Society)

Según dicen los comentarios la Tercera Carta de Fátima es una carta que el Papado mantiene en un lugar secreto en el Vaticano y que solamente algunas personas selectas dentro de la Iglesia Católica han leído su contenido.



De acuerdo con una literatura publicada por el Cardenal Ratzinger, quien supuestamente ha leído esta carta, dice, que entre otras cosas, la carta se refiere a "... peligros a nuestra Fe (Cristiana), y por lo tanto peligros para la vida de los cristianos y por lo tanto para la vida del mundo entero."



Conforme con la versión del Cardenal Ratzinger, "El Padre Gruner escribió en su libro, 'Jesús, dinos, haznos saber la verdad,' ";... como el Padre Alonso señaló, el Tercer Secreto de Fátima se refiere a la culpabilidad de algunos en la alta jerarquía de la iglesia, me refiero a Arzobispos y Cardenales, que son culpables del estado de apostasía de la Iglesia hoy día"; (pg. 4)."



En sus escritos, el Cardenal Ratzinger también cita a una tal Hermana Lucy, quién alegadamente también había leído el contenido de la misteriosa carta de Fátima, y quien dijo: "Si quieres saber el contenido del Tercer Secreto de Fátima, lee los capítulos 8 y 13 de Apocalipsis en la Biblia."



Por su parte, el Cardenal Silvio Oddi dijo, "La Santa Virgen nos alerta (en la carta) contra la apostasía que vendrá sobre la Iglesia"; (Crusader #33, pg. 14).



Además pude investigar que esta misma Hermana Lucy dijo en 1986 sobre el mismo asunto que "Los castigos profetizados en la Tercera Carta de Fátima ya han comenzado (en 1986)"; (Ver Fátima Crusader #20, pg. 6).



El mismo Papa Juan Pablo II ha hecho la declaración más pasmosa sobre el contenido de esta misteriosa y altamente guardada carta: "...Debería ser suficiente para todos los cristianos saber lo siguiente (en lo relacionado con la Tercera Carta): si hay un mensaje en esta carta que predice que los océanos inundarán amplias áreas de la tierra, y de un momento a otro perecerán cientos de millones de personas, en verdad la publicación de una Carta como esta no debería ser deseada por nadie".



Finalmente el Dr. Malachi Martin, un sacerdote y ex-Jesuíta, quién también leyó el contenido de la carta ha dicho recientemente que "la crisis contemporánea por la que atraviesa el catolicismo y el fallo de la jerarquía por adecuadamente solucionarla, es parte de lo que se anuncia que sucedería en la Tercera Carta de Fátima".



Por años habíamos escuchado hablar de esta supuesta carta, pero no fue hasta que alguien nos envió esta pregunta a la sección Preguntas y Respuestas que nos animamos a hacer algunas investigaciones. Aquí leyeron los resultados de estas investigaciones.



Sin embargo, no es la Tercera Carta la que anuncia la inmensa Apostasía de los tiempos finales inmediatamente antes del Levantamiento de la Iglesia, es la Biblia quien en texto claro nos anuncia que no solamente la Iglesia Católica caería presa de la Apostasía, sino un sin número de otras denominaciones protestantes que se han apartado de la verdad y en nombre del Ecumenismo han transado con la Palabra y han entregado al diablo las riendas de sus congregaciones.



Desde la aceptación de la homosexualidad en la iglesia, hasta la negación flagrante de la inspiración de la Biblia, estamos viviendo en momentos verdaderamente tumultuosos para la Iglesia de Jesucristo.



Así que tanto aludiendo a la Iglesia Católica como a varias otras denominaciones grandes del Protestantismo, atendamos lo que nos dice la Biblia:



Después de esto vi otro ángel que descendía del cielo con gran poder, y la tierra fue alumbrada con su gloria. 2 Clamó con voz potente, diciendo:





«¡Ha caído, ha caído la gran Babilonia!

Se ha convertido en habitaciónde demonios,

en guarida de todo espíritu inmundo

y en albergue de toda ave inmunday aborrecible,

porque todas las naciones han bebido

del vino del furor de su fornicación.

Los reyes de la tierra han fornicado con ella

y los mercaderes de la tierra se han enriquecido

con el poder de sus lujos sensuales».

Y oí otra voz del cielo, que decía:

«¡Salid de ella, pueblo mío,

para que no seáis partícipes de sus pecados

ni recibáis parte de sus plagas!,

porque sus pecados han llegadohasta el cielo

y Dios se ha acordado de sus maldades.

Dadle a ella tal como ella os ha dado

y pagadle el doble según sus obras.

En el cáliz en que ella preparó bebida,

preparadle el doble a ella.

Cuanto ella se ha glorificado

y ha vivido en deleites,

tanto dadle de tormento y llanto,

porque dice en su corazón:

"Yo estoy sentada como una reina,

no soy viuda y no veré llanto"».

Por lo cual, en un solo día

vendrán sus plagas:

muerte, llanto y hambre,

y será quemada con fuego,

porque poderoso es Dios el Señor,que la juzga.

Los reyes de la tierra que han fornicado con ella

y con ella han vivido en deleites,

llorarán y harán lamentación sobre ella cuando vean el humo de su incendio.

Poniéndose lejos por el temor de su tormento, dirán:

«¡Ay, ay de la gran ciudad,

de Babilonia, la ciudad fuerte!,

porque en una sola hora vino tu juicio».

Apocalipsis 18:1-10

RELIGIONES, SECTAS Y HEREJIAS / Reclamos de la Iglesia Católica


Reclamos de la Iglesia Católica


Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica

CRS - Creation Research Society)





Podría parecer controvertido, pero la Iglesia Católica Romana no es la iglesia original. ¡No!



Martín Lutero declaró públicamente noventicinco áreas diferentes de las que la Iglesia Católica se había desviado abismalmente de las prácticas y creencias de la Iglesia Cristiana Original.



La excusa de la Iglesia Católica Romana es que ella es la representante de Dios ahora en la tierra, y de que ella habla con la voz de Dios.



En otras palabras, la Iglesia Católica Romana reclama que lo que ella decida es lo que Dios decide.



¿Pueden estos alegatos apoyarse en la Palabra de Dios?



Los católicos romanos dicen que el Papa habla ex-catedra, que significa que el Papa habla ¡con la autoridad de Dios!. Por lo tanto, ellos alegan que lo que él diga en cualquier disciplina, cuanta con la autoridad del mismo Dios que está en los cielos. Esto, por claramente significa que los feligreses de esta iglesia deben aceptar las decisiones del Papa como dogma y deberán creer lo que él diga para mantenerse salvos.



¿De dónde procede este concepto de voz ex-catedra?



¡De la propia Iglesia Católica Romana! Pero la verdad es que la Palabra de Dios no concede ni una sola pulgada de razón a estos desmesurados y extremadamente inflados reclamos. Ni el gigantesco tamaño ni la inmensa influencia de la Iglesia Católica Romana hace que tal reclamo sea cierto.



La doctrina verdadera no se basa en el tamaño o en la influencia de una iglesia. Las doctrinas verdaderas tienen su raíz en la Palabra de Dios. ¡Única y exclusivamente!



Entre otras descabellados reclamos, el Papa ha decidido



Que María, la madre de Jesús, es ahora de naturaleza divina

Que María fue concebida por su madre sin pecado, a esto se refiere la Concepción Inmaculada

Que María fue llevada al cielo, doctrina ésta llamada la Asunción, donde ahora es mediadora, junto a Jesús, antes Dios.

Que por obras usted recibe la salvación.

Que a través de indulgencias (Rosarios, visitas a la Iglesia de Fátima en Portugal, etc.), usted puede reducir su castigo en esta vida o en el Purgatorio

Que María nunca perdió su virginidad, o que nunca fue tocada como mujer por su esposo. A esta doctrina se le llama la Virginidad Perpetua.

Entre otras doctrinas ostentosas, atrevidas y carentes de bases

RELIGIONES, SECTAS Y HEREJIAS /Doctrinas prominentes de los Testigos de Jehová

Doctrinas prominentes de los Testigos de Jehová





1. Su grupo se proclama a sí misma el profeta de Dios; La Atalaya, 1 abril 1972, p. 197.



2. Afirman ser el único canal de la verdad de Dios; La Atalaya, 15 feb. 1981, p. 19.



3. El Espíritu Santo es la fuerza activa impersonal de Dios; La Atalaya, 1 jun. 1952, p. 24.



4. Sólo los miembros de su organización serán salvos, La Atalaya, 15 feb. 1979, p. 30. 5.



5. Jesús era un ángel que se hizo hombre, La Atalaya , 15 mayo 1963, p. 307.



6. Jesús fue sólo un hombre perfecto, no Dios en la carne, Reasoning from the Scriptures, 1985, p. 306.



7. Jesús no resucitó de entre los muertos en su cuerpo físico; ¡Despertad!, 22 jul. 1973, p. 4.



8. Jesús fue resucitado "no como una criatura humana, sino como un espíritu" ; Let God be True, p. 276.



9. Jesús no murió en una cruz, sino en un madero de tormento o estaca; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 89-90.



10. Jesús retornó invisiblemente a la tierra en 1914, The Truth Shall Make You Free, p. 300.



11. No hay una Trinidad, Let God be True, p. 101-100.



12. El Espíritu Santo es una fuerza, no una persona viva; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 406-407.



13. Las buenas obras son necesarias para la salvación; Studies in the Scriptures, Vol. 1, pp. 150, 152.



14. El alma deja de existir con la muerte; Let God be True, p. 59, 60, 67.



15. No hay infierno; Let God be True, p. 79, 80.



16. Solamente 144,000 ungidos de entre los TT.JJ. irán al cielo; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 166- 167, 361; Let God be True, p. 121.



17. Las transfusiones de sangre son pecado; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 72-73.



18. La cruz es un símbolo pagano que no debe ser utilizado; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 90-92.



19. La salvación es por fe y obras; Studies in the Scriptures, Vol. 1, p. 150,152.



20. Es posible perder la salvación; Reasoning from the Scriptures, 1985, pp. 358-359.



21. También se rehúsan a votar, saludar la bandera, cantar el himno nacional y a celebrar la Navidad o los cumpleaños. No se les permite servir en las fuerzas armadas.

RELIGIONES, SECTAS Y HEREJIAS/ Los Testigos De Jehová, la Resurrección y la Sangre de Jesús



Los Testigos De Jehová, la Resurrección y la Sangre de Jesús


Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica

CRS - Creation Research Society)





En uno de los elementos más fundamentales de la religión cristiana, los Testigos de Jehová tienen una posición que representa uno de las razones principales por la que este grupo religioso es considerado como una secta herética no cristiana. Los Testigos de Jehová sostienen que la resurrección física de Cristo no ocurrió. Los Testigos de Jehová alegan que "Habiendo dado su carne por la vida del mundo, Cristo nunca podría haberla tomado de nuevo y tornarse otra vez un hombre."



Los Testigos de Jehová usan a su favor versículos como 1 Pedro 3:18: "Asimismo, Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu." Pero convenientemente los Testigos de Jehová obviamente toman este versículo fuera de contexto ya que no leen el versículo siguiente, que dice "y en espíritu fue y predicó a los espíritus encarcelados..." Este versículo habla de Jesús antes de Su resurrección.



Existen diferentes teorías de lo que Jesús hizo en los días transcurridos desde la hora de su muerte en la Cruz del Calvario y el momento de su resurrección, pero nos parece a nosotros que la explicación más plausible es que Jesús fue ante a los espíritus que estaban prisioneros desde hacía tiempo y les proclamó la verdad y algunos creen que en ese momento estos espíritus fueron elevados al cielo. Fue después de esto que resucitó en su cuerpo físico.



Los Testigos de Jehová afirman que si el cuerpo de Jesús fue resucitado, entonces el sacrificio no fue permanente, sino que fue retirado. El problema aquí es que no entienden la naturaleza del sacrificio. El sacrificio expiatorio de Cristo fue el derramamiento de Su sangre, no simplemente la pérdida de Su cuerpo. Considere las siguientes Escrituras que demuestran esto:



"porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas, pues la misma sangre es la que hace expiación por la persona." (Levítico 17:11).



Note que es la sangre, y no el cuerpo, lo que convierte la expiación en una realidad.



"Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión." (Heb. 9:22).



Note que el derramamiento de sangre lo que hace real el perdón. "Con mucha más razón, habiendo sido ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira..." (Rom. 5:9).



Note que somos justificados por la sangre derramada de Cristo. "esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para perdón de los pecados" (Mateo 26:28).



La sangre de Jesús fue derramada para el perdón de nuestros pecados



Hasta el libro de los Testigos de Jehová, "Razonando a partir de las Escrituras", dice: "Su sangre derramada tiene valor para proveer liberación a otros"(p. 306). Al menos entienden que el derramamiento de sangre es importante. Sin embargo, muestran su error al decir que el sacrificio no fue válido si el cuerpo de Jesús resucitó. Apoyar esta posición representa una herejía, lo que se define como un error en materia de fe sosteniendo este error con pertinacia. La Palabra de Dios dice que: "la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios" (1 Corintios 15:50). Carne y sangre se refieren al estado natural (Ver además Génesis 29:14; 2 Samuel 5:1 y Efe. 6:12). Pero después de Su resurrección, Jesús dijo "…un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo." (Lucas 24:39). Cada palabra de la Biblia es inspirada. Jesús dijo "carne y huesos". Yo creo que esto se debe a que Su cuerpo resucitado no tiene sangre. ¡Toda había sido derramada! (Ver Mateo 26:28)



El cuerpo de Jesucristo fue resucitado y el sacrificio de su sangre se mantuvo vigente. Él fue resucitado para mostrar que el sacrificio fue aceptable al Padre y que la muerte ya no tenía poder sobre él ni sobre todos aquellos cristianos que nos hagamos partícipes de su sacrificio vicario, aceptando aquella muerte y resurrección. Su sangre fue derramada y el resultado es que tenemos perdón por nuestros pecados. Su cuerpo resucitó, Su sangre permaneció derramada.



Cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: «Sorbida es la muerte en victoria». ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? ¿Dónde, sepulcro, tu victoria?, porque el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la Ley. Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 1 Corintios 15:54-57



Pastor Dawlin Ureña

Grand Rapids, Michigan. USA

About

Buscar este blog

t="6079400738">

---